No todas las carpetas nacen iguales. Hay algunas preguntas existenciales que debes hacerte antes de lanzarte a comprar una:
- ¿Qué tamaño de documentos manejas usualmente? No sirve de nada una carpeta tamaño A4 si tus papeles son A3.
- ¿Cuánta capacidad necesitas? Si eres de los que acumula hasta el último ticket de compra, ¡necesitarás una carpeta espaciosa!
- ¿Prefieres algo colorido o más sobrio? Porque sabemos que, aunque no lo admitas, también importa la estética.
Eligiendo la carpeta adecuada, te conviertes en el sheriff del orden documental, controlando lo que entra y sale como si gestionaras el mismísimo Vaticano de los papeles. Así que ya sabes, si eres de los que piensan que la "organización" es ese unicornio en vía de extinción, dale una oportunidad a las carpetas con fundas. Porque todos sabemos que cualquier pequeña ayuda es buena para convertirte en el emperador del orden.